lunes, 18 de noviembre de 2013


 LA COLONIZACIÓN DE ÁFRICA

A mediados del siglo XIX el capitalismo y la revolución industrial se asentaron en Europa y las grandes potencias necesitaban expandirse en busca de regiones que le proporcionaran materias primas y mercados. Apareció el colonialismo como doctrina de desarrollo. Todo gran país debe tener un imperio colonial, tal y como lo conciben los ingleses.
Entre los países europeos comenzó una carrera por el dominio de África y del mundo. Esta carrera tuvo su expresión en la Conferencia de Berlín de 1884-1885, en la que los países europeos se repartieron África.  Tal y como hemos visto en el tema, es por esta razón por la que las fronteras de algunos de los países africanos actuales parecen estar trazadas con "tiralíneas".
Las regiones no desarrolladas se convirtieron en subdesarrolladas. Se buscaron principalmente productos agrarios y mineros. También se traficó con seres humanos.
Veamos un vídeo en el que se explica el reparto que las potencias europeas hicieron del continente africano.

No es hasta mediados del siglo XX, entre 1957 y 1975, cuando se producen la mayoría de las independencias de los estados del África. Este proceso comienza con la toma de conciencia de los nuevos países en la conferencia de Bandung (1955), en la que 29 países afroasiáticos reunidos encabezan un movimiento político que condena el sistema colonial y afirma los propósitos del Tercer Mundo de ocupar un puesto en el sistema internacional. Los resultados fueron la afirmación de independencia e igualdad de todos los pueblos afroasiáticos 


Reparto de territorios:
El trazado de las zonas de influencia se realizó sobre un mapa recién dibujado con los datos aportados por los exploradores. Las bases del reparto se sentaron en la conferencia de Berlín, celebrada entre 1884 y 1885 con el pretexto de acabar con el comercio de esclavos. Así se abrió una etapa que no se cerró hasta bien entrado el siglo XX. La reclamación de territorios tenía que refrendarse con pruebas de una ocupación real y por todas partes salieron pequeñas expediciones en busca de convenios con las autoridades locales, recurriendo al enfrentamiento sólo en casos extremos. Los protagonistas de esta primera fase de la colonización fueron, además de los militares, los misioneros y los comerciantes. Un primer reparto quedó configurado en 1914. Sobre el mapa, los territorios franceses, ingleses, alemanes, portugueses y belgas parecían fruto de un juego de estrategia. Pese a su arbitrariedad, buena parte de las fronteras así trazadas se han conservado, aun a costa de intensos conflictos. Tras la ocupación teórica, disminuyó la actividad europea en Africa, sobre todo allí donde las expectativas de beneficio inmediato eran escasas. Los franceses adaptaron sus propias formas organizativas, mientras que los ingleses aprovecharon las relaciones de poder establecidas a través del llamado gobierno indirecto. El número de funcionarios por habitante era mucho mayor en el sistema francés. En cualquier caso, esos primeros gobiernos coloniales se limitaron a ejercer sus funciones al menor costo posible: mantener el orden, recaudar impuestos, obligar al trabajo y administrar la ley. En esta época, la economía dependía de la iniciativa de empresas particulares. La historia de las relaciones de Africa con los países del Oeste ha sido una historia de pillaje; pillaje de la mano de obra africana, de sus recursos minerales y agrícolas y de su tierra. Aunque ya no existe la esclavitud directa, los tres factores dinámicos respecto de los cuales se originan las luchas que han de decidir el destino de Africa siguen siendo la fuerza de trabajo, los recursos naturales y la tierra.Tres proyectos intentan transformarse en realidad en este sentido: Francia, con el eje este-oeste, entre Senegal y Gabón por el Sáhara y Sudán hacia Somalia; Portugal, en África al sur de Ecuador, entre Angola y Mozambique, y Gran Bretaña, con el eje norte-sur, entre El Cairo y El Cabo por África oriental, central y austral,siendo este eje el que se impondrá tras los choques de la crisis del ultimátum (1890) entre Inglaterra y Portugal, y el incidente de Fashoda (1898) entre Inglaterra y Francia, que se resolvieron con sendas victorias británicas.

La Conferencia de Berlín, convocada conjuntamente por Francia y Alemania, se celebró entre el 15 de noviembre de 1884 y el 26 de febrero de 1885. Las naciones asistentes fueron: Alemania, Austria-Hungría, Bélgica, Dinamarca, España, EE.UU., Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, Portugal, Suecia, Noruega y Turquía. Ningún país africano estuvo representado. El día de la inauguración de tan solemne reunión, a las dos en punto, Bismarck abrió la primera sesión y aceptó la presidencia. En su discurso aseguró que el propósito de la Conferencia era promover la civilización de los africanos abriendo el interior del continente al comercio. Después, definió los tres objetivos específicos de la reunión: libertad de comercio en el Congo y el Niger y acuerdo sobre las formalidades para una válida anexión de territorios en el futuro. Señaló, igualmente, que no se entraría en cuestiones de soberanía. Y tras insistir en que la Conferencia serviría a la causa de la paz y la humanidad, Bismarck finalizó su intervención dando una impresión de incertidumbre y ambigüedad.
Una vez discutidos y resueltos los problemas planteados al comienzo de la conferencia, tras las sesiones y reuniones celebradas durante esos meses, los delegados elaboraron un Acta General, que fue firmada el 26 de febrero de 1885, que contenía declaraciones, acuerdos y principios, asía como las normas respecto de las más importantes cuestiones tratadas por las potencias colonialistas reunidas en la capital alemana, y que contenía siete apartados:
  1. Declaración relativa a la libertad de comercio en la cuenca del Congo, sus desembocaduras y países circunvecinos, con disposiciones relativas a la protección de los indígenas, de los misioneros y de los viajeros, y a la libertad religiosa.
  2. Declaración referente a la trata de esclavos y las operaciones que por tierra o por mar proporcionan esclavos para la trata.
  3. Declaración relativa a la neutralidad de los territorios comprendidos en la cuenca convencional del Congo.
  4. Acta de navegación del Congo.
  5. Acta de navegación del Niger.
  6. Declaración relativa a la condiciones esenciales requeridas para que sean consideradas efectivas las nuevas ocupaciones en las costas del continente africano, y que establecen en las relaciones internacionales reglas uniformes respecto de tales ocupaciones que, en adelante, puedan verificarse en África, y
  7. Disposiciones generales.
La Conferencia de Berlín, no regularizó la disputa por África, simplemente, señaló el hecho de su participación.


mapa de afica en 1914 y en la actualidad veras los cambios que ha sufrido

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